23 oct. 2011

El odioso lunes!

El lunes es conocido por todos, como el peor día de la semana, porque lunes significa.. "rutina", después de un par de días en los que se supone que muchos se dedican a descansar... aunque como bien digo, solo es un suponer.


Tras esos días de descanso, de no madrugar, de no pensar más que en disfrutar ó como mucho en que casa acoplarte para que te inviten a comer, para realizar todo aquello que durante la semana vamos dejando de lado por falta de tiempo y que casi siempre acaba siendo algo muy importante, el ocio... aunque la realidad es bien distinta ya que nos encontramos que llega el fin de semana y lo que hacemos es lavar el coche, comprar, la limpieza general, las visitas obligadas en ciertos casos a familiares, a colgar ese cuadro que lleva dos meses en una estantería apoyado, y en definitiva que no te puedes permitir levantarte tan tarde como desearías, ni a descansar... en fin que el lunes acaba siendo tan malo porque vienes con el estrés y el cansancio acumulado del fin de semana...

Es otra manera de ver que los lunes no son tan malos....

15 oct. 2011

Que nos trae el otoño....

Empieza el otoño y mientras los arboles van cambiando de color y perdiendo parte de su "yo", las hojas, otras renacen para soportar el frío que se va acercando... es el momento de los crisantemos.
El otoño nos trae esos viejos cuentos de toda la vida, acompañados de una taza de cacao caliente y una chimenea inundandonos de calor...
Es época de vendimias, de pequeños puestos de castañas en la calle que nos recuerdan la niñez. Es momento de oler el aire y sentir la tierra mojada, que nos dejan esas mañanas que comienzas siendo frescas.
Es momento del color marrón, de los naranjas, ocres y tierras, de sacar la bufanda del armario, de ver como se acerca la noche a nosotros con mucha rapidez.
En definitiva, es para mi una época de olores dulces, pensamientos suaves, romanticismo y tranquilidad.





Esparce octubre, al blando movimiento

del sur, las hojas áureas y las rojas,
y, en la caída clara de sus hojas,
se lleva al infinito el pensamiento.

Qué noble paz en este alejamiento
de todo; oh prado bello que deshojas
tus flores; oh agua fría ya, que mojas
con tu cristal estremecido el viento!

¡Encantamiento de oro! Cárcel pura,
en que el cuerpo, hecho alma, se enternece,
echado en el verdor de una colina!
En una decadencia de hermosura,
la vida se desnuda, y resplandece
la excelsitud de su verdad divina.




Juan Ramón Jiménez